Soy de Colmenar Viejo (Madrid).
Apoyo a LEP porque el desarrollo y realización de diferentes prácticas educativas diversifica todas las demás opciones y métodos de la educación, también de la educación y la escuela pública que pueden hacerlas suyas y solventar, en cierto modo, los impedimentos e imposiciones que desde los poderes políticos prevalecen por encima de cada niño y niña, de su propia familia, y de todos los demás miembros que conforman la comunidad educativa. Estas imposiciones dejan a un lado libertad, pensamiento crítico y espíritu creativo, además de reducir al mínimo el ejercicio de la voluntad creadora de cada ser humano. Tales prácticas educativas necesitan ser conocidas y en este sentido "La educación prohibida" es una contribución enriquecedora e interesante, tanto por su contenido como por el proceso llevado a cabo en su realización.